Agricultura biodinámica y el reto del individualismo ético

Para esta edición de 3colibrís presentamos el segundo artículo resultado de una conversación entre Ana Prada y Daniela Molina sobre el proyecto The Fellowship Community, una comunidad biodinámica a las afueras de Nueva York.

 

“No se duda que un hombre sea capaz de vivir solo, pero estamos convencidos de que comienza a morir en el mismo instante en que cierra tras de sí la puerta de su casa.”     La caverna de José Saramago.

mito-cavernaIlustración del mito de la caverna de Platón. Fuente: http://queaprendemoshoy.com/el-mito-de-la-caverna-los-dos-mundos-de-platon/

En el mito de la caverna, Platón relata la vida de unos hombres que nacieron encadenados en una cueva y cuya única realidad son las sombras que se reflejan sobre las rocas junto con algunos sonidos que logran escuchar del exterior. Uno de los hombres se libera de sus ataduras y sale de la cueva. Cuando regresa para liberar a sus compañeros y contarles lo que ha visto afuera lo condenan a muerte por “mentiroso”, ya que les es imposible concebir que hay otra realidad o una forma distinta de vivir. José Saramago en su novela contextualiza el mito de Platón en nuestra sociedad industrializada con la historia de una familia de alfareros que se enfrentan a los retos de no encontrar un espacio para su quehacer en un mundo lleno de centros comerciales y almacenes de grandes superficies.

La realidad en la caverna se encuentra simplificada, es una forma de vida en la que no se hacen preguntas. Salir de la caverna es por lo tanto un acto de desobediencia civil en contra de la forma de vida que se nos plantea como “natural”. En nuestra sociedad industrializada dicha forma de vida “natural” es individualista y concibe a la comunidad como un medio para llegar a un fin, no como un fin en sí misma. Esto se expresa en nuestra fracturada relación con la tierra y los alimentos que consumimos desde la denominada Revolución verde en Estados Unidos entre los años 1960 y 1980 con el incremento de la agricultura intensiva. Esta agricultura no solo ha significado una transformación de las formas productivas, sino además un cambio en las dinámicas sociales que mantenemos alrededor de la forma como nos alimentamos.

DSC_0312.JPGThe Fellowship Community. Fuente: 3colibrís.

El siglo XX fue quizás el periodo de tiempo en el que la agricultura experimentó un mayor número de transformaciones, pero también en el que se formularon preguntas con mayor fuerza sobre la relación industrial con la tierra. Un ejemplo de esta resistencia a aceptar la vida de la caverna como natural son los postulados de Rudolf Steiner, un pensador austriaco que luego de la Primera Guerra Mundial formuló un individualismo ético en el que la producción agrícola, la vida espiritual y la relación con el otro partieran del reconocimiento del papel esencial de la comunidad. Steiner fue el fundador de la antroposofía -filosofía que busca un entendimiento global del hombre y del mundo-, la pedagogía Waldorf y la agricultura biodinámica con la que se busca fortalecer la relación con la tierra integrando todos los procesos que se llevan a cabo dentro de una granja cerrada, creando así un pequeño ecosistema sostenible.

agricultura-biodinamica-cIlustración agricultura biodinámica. Fuente: http://agriculturers.com/agricultura-biodinamica/

A una hora de distancia de Nueva York, metrópolis por excelencia del mundo occidental, se encuentra The Fellowship Community una comunidad en la que se siguen los principios del individualismo ético de Steiner. La comunidad está conformada por refugiados que llegaron a EE.UU. entre 1940 y 1950 huyendo de la Segunda Guerra mundial en Europa, así como por miembros nuevos que se han ido uniendo a la comunidad a lo largo de los años motivados por un fin común: construir comunidad.

DSC_0296.JPGThe Fellowship Community. Fuente: 3colibrís.

A una hora de la caverna se encuentra esta comunidad que funciona de forma similar a una aldea en la que se distribuyen las tareas entre la escuela, las huertas, el invernadero, el geriátrico y el cuidado de los animales. Allí se tejen los lazos entre los miembros de la comunidad y los voluntarios, personas de distintas procedencias que confluyen en The Fellowship Community buscando dar a sus vidas un sentido distinto compartiendo saberes y formulando nuevos caminos para vivir en equilibrio.

the fellowshipThe Fellowship Community. Fuente: http://www.fellowshipcommunity.org/

En este rincón de EE.UU. todo es comunitario, desde las decisiones hasta las labores, pero además mantienen conexiones con la comunidad que los rodea a través del trabajo con jóvenes que viven por fuera de la comunidad y quienes aprenden sobre agricultura biodinámica, así como con el trabajo que hacen de la mano de cooperativas como Hungry Hollows que apoyan a los productores orgánicos conectándolos con el consumidor que compra con anterioridad el producto. Es así como, The Fellowship Community es un ejemplo de una alternativa formulada por civiles a la caverna en la vivimos inmersos. Ellos conformaron una comunidad intencional, un ecosistema cerrado en el que el reconocimiento de la importancia del otro es una forma de desobediencia civil.

Puedes encontrar más información sobre sus proyectos de voluntariado y su trabajo comunitario en su página http://www.fellowshipcommunity.org/

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