El IVA a los alimentos

Por Adriana Marcela Ruiz Pineda*

Uno de los grandes “descubrimientos” que dejó la pandemia, además de la precariedad de sistema de salud, ha sido el evidenciar como la inmensa mayoría de la población de nuestro país, pasa hambre. En agosto del año 2020, el DANE publicó los resultados de la encuesta “Pulso social”[1], en la que se evidenció, cómo la mayoría de los hogares del país, debió reducir el número de comidas que hacían al día y cómo más del 85% de los encuestados señaló que se había reducido su capacidad de compra de alimentos.

Esas cifras escandalosas, no son nuevas y aunque ahora se decoloraron las banderas rojas con las que las familias indicaban en sus puertas que necesitaban alimentos, la situación de hambre e inseguridad alimentaria sigue y cada vez se aumenta, llegando a franjas de la población que no tenían ese tipo de riesgos antes de la pandemia.

Preocuparse por tener que comer y con que alimentar a su familia es una situación grave, que genera grandes niveles de estrés a las personas, lo que desencadena una serie de problemas de salud. No comer, cuando se tiene hambre y ganas de hacerlo, es todavía mucho más grave, no solo afecta la moral y la dignidad del ser humano, sino que obviamente deteriora su estado de salud y en el caso particular de los niños y jóvenes, su crecimiento y desarrollo.

La Organización de las Naciones Unidas ya ha oficializado, que la crisis alimentaria que ha causado la pandemia de COVID-19, impedirá el logro del segundo objetivo de Desarrollo Sostenible -ODS, el de “Hambre Cero”[2]. Será complicado el camino para lograr ese objetivo y más ahora, con este panorama.

Y en este oscuro escenario, aparece la noticia de que el gobierno planea una nueva reforma tributaria en la que, entre otros cambios, se plantea ampliar la cantidad de alimentos gravados con IVA y de la misma forma, aumentar el valor de este impuesto. Hasta ahora no hay nada oficial, solo rumores, comentarios que han hecho el ministro y viceministro de hacienda en entrevistas, pero no se conoce un documento formal.

Bueno, entonces ilustrémonos un poco frente a esto del IVA en los alimentos y como esos posibles cambios, golpearán la economía familiar de todos los colombianos, de hecho, en la actualidad muchos de los alimentos que se comercializan en el país tiene IVA, algunos del 5 y otros del 19%.

Es importante aclarar un asunto sobre las “canastas” familiar y de alimentos.  La canasta familiar es el conjunto de bienes y servicios que habitualmente adquieren las familias[3]; en esta canasta hay alimentos, arriendo, transporte, vestuario, recreación, etc. en Colombia es evaluada por el DANE, a partir de las encuestas de ingresos y gastos. La canasta básica, también es determinada por el DANE[4],  hace referencia al conjunto de alimentos de primera necesidad que es posible adquirir con un salario mínimo por una familia colombiana. Muchos no comprendemos en dónde hace mercado el DANE, pues en nuestra vida cotidiana, el salario mínimo no alcanza para tanto.  

De otro lado esta lo que las investigaciones en nutrición poblacional muestran sobre lo que las personas realmente comen y lo que por teoría deberían comer. En Colombia, la Encuesta nacional de la situación nutricional del año 2005[5], reveló la precaria calidad de la dieta de los colombianos, en esa investigación se evidenció que la dieta de la población es deficitaria, se encontró que el 63% de las personas tenían deficiencia en el consumo de calorías, es decir no consumían las calorías suficientes para llenar sus requerimientos y ese consumo era menor en la población de las zonas rurales y de los niveles más bajos del SISBEN, la población con deficiencia en el consumo de proteínas fue del 36%, la deficiencia en el consumo de vitamina A en la población se presentó en todos los grupos de edad, especialmente en el 45% de los adultos del país. El 85% de los colombianos no llenó sus requerimientos de Calcio, y el hierro también presentó bajo consumo, siendo mayor la deficiencia en mujeres en edad reproductiva, en fin, la calidad de la dieta de los colombianos es deficiente y aunque tengamos alimentos disponibles en el país, hay cuestiones culturales, sociales y económicas, que impiden que las personas se alimenten adecuadamente.

La dieta sigue siendo deficitaria[i], pues sus resultados se evidencian en la situación nutricional y de salud de la población; las enfermedades crónicas no trasmisibles, que hace unos treinta años eran solo enfermedades de los adultos, se presentan cada vez a menor edad y el exceso de peso es un gran problema de salud pública, en nuestro país 56.4% de los adultos y 24% de los adolescentes tiene exceso de peso[6].

Dentro de los factores que condicionan el consumo de alimentos, se destaca el asunto económico, en lo que tiene que ver con el precio de los alimentos y el poder adquisitivo de las personas. En nuestra economía de mercado, los precios de los alimentos no tienen control, el mercado se “autorregula” y si además de eso, se gravan con impuestos, su valor será cada vez más alto y afectará a todos los consumidores, especialmente a aquellos con menor poder adquisitivo. La dieta de la población será cada vez más deficitaria, se comprarán alimentos con mayor aporte de calorías a partir de grasas y carbohidratos, de precios más bajos, comparados con alimentos con mejor aporte de nutrientes como proteínas, vitaminas y minerales.

El incremento del IVA y el aumento del número de alimentos gravados con este impuesto impactará en la calidad de la dieta de las personas y en su estado de salud.


Fuente: Marcela Ruiz.

[i][i] En el país se han realizado otras encuestas nacionales de la situación nutricional, en el año 2010 y en el 2015, sin embargo, la metodología con la que se evaluó el consumo de alimentos en esas encuestas, no permite establecer deficiencias en el consumo de nutrientes.


[1] https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/pulso-social/presentacion-pulso-social-julio-2020.pdf

[2] https://www.who.int/es/news/item/13-07-2020-as-more-go-hungry-and-malnutrition-persists-achieving-zero-hunger-by-2030-in-doubt-un-report-warns

[3] https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Canasta_familiar

[4] https://www.invamer.com.co/es/articulo/Que-es-la-canasta-familiar

[5] ICBF. Encuesta Nacional de la Situación Nutricional 2005. Disponible en: https://www.icbf.gov.co/bienestar/nutricion/encuesta-nacional-situacion-nutricional

[6] ICBF. Encuesta Nacional de la situación nutricional 2015.

*Adriana Marcela Ruiz Pineda es Nutricionista Dietista, becaria del curso internacional de Sistemas Alimentarios de la Universidad de Wageningen en los Países Bajos, Mg Nutrición Humana, Estudiante Doctorado Nutrición, UFPE-Brasil. Actualmente es docente de la Escuela Nutrición y Dietética, en la Universidad de Antioquia, le interesan los procesos de soberanía y seguridad alimentaria, en la soberanía alimentaria de comunidades de pescadores artesanales.

3 respuestas para “El IVA a los alimentos

  1. Poder contar con información oportuna y verídica, nos permite estar preparados para tomar mejores decisiones y saber de personas expertas como la Dra. Marcela Ruiz, el camino a seguir, muy buen informe

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  2. Muy buen mensaje, claro y contundente, necesario para que el pueblo Colombiano se oponga rotundamente a tanta mermelada a la politequeria y entienda que no se puede sacrificar mas su canasta familiar.

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