Resolución 464 para la protección de derechos campesinos. [Entrevista al professor Arlex Angarita]

Autora. Maura Fernandez, pasante internacional de 3Colibrís.

Contexto de lucha

En el marco de los Acuerdo de Paz, uno de los puntos clave es la Reforma Rural Integral. Aquí se deja explícito la situación de desigualdad en Colombia. Los campesinos producen más del 70% de la comida para este país y la están produciendo en menos del 4% de la tierra. ¡Eso es alarmante! El restante, más de 95% de la tierra, está en manos de solo el 4% de la población que son los latifundistas ganaderos, arroceros y palmicultores. Dado el interés de la comunidad internacional en los Acuerdos de la Habana; se empieza a revisar estatus de derechos humanos, desplazamientos, etc.

En el año 2016 ya eran muchas las plataformas sumadas y la participación deseada y se toma la decisión de consolidarse como Red Nacional de Agricultura Familiar (RENAF). Lo que rige esta plataforma es la Resolución 464. Desde ese logro se está trabajando para que la resolución se convierta en ley. Simultáneamente se está trabajando para el reconocimiento de la agroecología como posibilidad de ser un ejercicio real de la agricultura familiar.

Ayudó mucho a la construcción de la Resolución 464 la Declaración de los Derechos del Campesino en la ONU – de la cual el Estado Colombiano se abstuvo de votar – así mismo los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la evaluación de los Objetivos del Milenio. Estos marcos son importantísimos para la lucha porque al acogerse a ellos se expresa que estos derechos no son del Estado sino de la sociedad. ¡Y como sociedad tenemos derecho a protegerlos!

Novedad y logros
En Colombia, mediante esta resolución, se ha logrado que se denominara la categoría de agricultura campesina, familiar y comunitaria en un contexto donde no hay mucho conocimiento sobre la labor que hacen los campesinos.

La categorización permite que todos los grupos que viven y se desarrollan en contextos rurales sean representados. Esto responde a la fragmentación de contextos rurales. Lo rural convencionalmente se entiende como lo agropecuario. Se limita las expresiones sociales que existen en la ruralidad a aquellas que están mediadas por la producción para la venta. Como productor, intermediario y consumidor por ejemplo.

El trabajo preparatorio de la resolución fue un repensar lo rural para poder dejar enmarcado su complejidad mucho más allá de la producción agropecuaria. La burocracia reconoce a la agricultura de producción en masa: palma, arroz, ganado, algodón, café, etc. Ya que estas producciones muestran cifras de rendimiento, inversión y ganancia. La agricultura familiar no opera con la misma lógica empezando porque la producción prioritaria es para el auto consumo y la comunidad. Lo cual quiere decir que no hay datos ni registros que valgan.

Fuente: 3Colibrís.

SEMILLAS DEL AGRICULTOR

Este es un tema espinoso en Colombia. El control de las semillas lo sigue teniendo las casas semilleras a través de multinacionales. Ha habido una campaña de desprestigio contra las semillas del agricultor. Por ejemplo, la Resolución 170 prohibía el uso de las semillas criollas, con lo que se quemaron las c asas de semillas que eran bancos que tenían las familias, lo cual era la base para poder hacer sus sistemas de producción. ¿Cómo desarrollamos sistemas sustentables de producción a partir de la base de recursos naturales que se tiene?

Bajo la Resolución 464 se busca priorizar y proteger las semillas del agricultor. Esto es garantizado con la herramienta Sistemas Participativos de Garantía. Usando esta herramienta se permitiría salirse del control gubernamental y dar autonomía a los agricultores para que ellos escojan sus semillas. Por ejemplo, los resguardos indígenas que históricamente han tenido sus semillas son quienes deberían catalogar si una semilla es buena o no. En Colombia siempre se ha tratado de que las semillas nativas y criollas desaparezcan. Mientras que la agricultura familiar dice que la semillas del agricultor tiene que crear mecanismos que aseguren que localmente las semillas sean buenas, sustentables, y adaptadas al entorno.

En Colombia, no se confía en la institucionalidad, lo cual requiere que plataformas como la RENAF y otras organizaciones civiles se movilicen para obtener estas protecciones. Los Sistemas Participativos de Garantía son mecanismos de control a nivel local para certificar. Aunque ICA y CORPOICA son las entidades certificadoras falta mucha confianza ya que no se les confía. La Red de semillas libres, por ejemplo, trata de responsabilizarlos para que hagan su trabajo y rindan cuentas. Esta labor la ha podido hacer el grupo Semillas con colaboración de agencias de cooperación como la SWISSAID.

Además, se busca crear mercados campesinos que estén en la localidad. Es importante que haya una rama del estado que asegure condiciones para la comercialización de los productos de la agricultura campesina, familiar y comunitaria. Lo cual estaría asociado al punto de creación de circuitos cortos de comercialización y mercados campesinos de la Resolución 464.

¿Cómo envolver a las entidades? Mediante las Compras Publicas, la Resolución 000006 del 2020 recién emitida, que es un complemento a los Sistemas Participativos de Garantía. Se solicita que se compre a campesinos, familiares y comunitario comida o producción para abastecer centros públicos (escuelas, ejercito, cárcel, y hospitales).

¿Por qué es importante implementar las Compras Públicas como política pública? Esto aseguraría también el corto circuito de comercialización, así se evita largo tránsito que aumenta huella de carbón y ecológica, que baja la calidad de los productos y los encarece. También ayudaría a reconocer y valorar la gastronomía local. Esto también implicaría una organización de parte de los operadores para asegurar entrega de productos.

Punto de Extensión y Proceso de Capacitación


Aquí se trabajaría la capacitación de consumidores sobre sistemas y ciclos de producción. Este rol lo tuviera que desempeñar la oficina de extensión y asesoría técnica rural. Se deben crear entidades prestadoras del servicio asistencia técnica agropecuaria a nivel territorial. Lo que se está trabajando es que lo planteado en la resolución se lleve a cabo mediante esas entidades. Servicios de Extensión implicaría: asistencia técnica, educación, capacitación, organización y estrategia. Esto es trabajo de las entidades encargadas de los mecanismos de extensión rural.
Actualmente se está creando un proyecto de cooperación entre la Agencia de Cooperación Colombiana y la Agencia de Cooperación Brasileña para el fortalecimiento de la agroecología en Colombia con enfoque de agricultura campesina, familiar y comunitaria.

Barreras o Limitaciones

En pocas palabras, no se ha hecho suficiente difusión. La RENAF sola no puede hacer toda la difusión y capacitación necesaria, entonces depende en disponibilidad de trabajo. Para la difusión, hasta ahora, se ha contado con la colaboración de organizaciones sociales como por ejemplo la Agencia de Cooperación Belga. Algunos entes territoriales, alcaldías municipales y gobernaciones, también han apoyado la Resolución. Por ejemplo, la gobernación de Antioquia tomó la resolución y participó en la construcción. Asimismo, tienen una ordenanza que implica como se va a ordenar la implementación de la resolución a partir de los ejes de trabajo allá.

¡Que sea ley!
¿Por qué es importante que la Resolución 464 se convierta en ley? Porque en la medida que es una resolución no implica proyectos ni mecanismos de instrumentalización de la misma. Queda a la merced de voluntad de las autoridades a cumplirlo. La ley sí implica un nivel de obligatoriedad, implica recursos y mecanismos para poder implementarla.

Se supone que el estado haga este trabajo para asegurar el desarrollo rural y no lo hace, por eso entra la sociedad civil a jugar este papel. Convirtiéndola en ley aseguraría que haya recursos asignados a su implementación como un presupuesto y recursos humanos.

El año pasado fue un año de transición por el cambio de gobierno entonces no se sabía como iban a avanzar el proceso. Las buenas noticias son que la mesa de trabajo se reactivó a finales del 2019 donde se va a volver a retomar el plan para la conversión en ley. Empezando por buscar alianzas en la cámara de representantes. Es en esta fase donde los ciudadanos deben apoyar la iniciativa a pedir como una sola voz unida que el derecho a una agricultura familiar, campesina y comunitaria es nuestro y debe ser ley.